DESPERTAR

may
24

Me he levantado con

los pies envenenados,

Apurando distancias

Imposibles a grandes

Zancadas como un oso

De aire o un albatros.

He pensado: “hoy es el día

En que me acercaré

Un poco

A lo que quiero ser,

A lo que me apetece

Morder con violencia”

He mirado hacia el suelo,

El pie izquierdo estaba

Ligeramente escorado

A la derecha, y entre

Las baldosas una hendidura

Me hablaba de ti

De mí, de las molduras

Tristes de una habitación.

¿Fue en Honduras donde

Recibiste tu primera

Extremaunción, o fue

En Santo Domingo, cerrando

Los ojos frente a un libro?

Hay cosas de las que uno

Ya no puede acordarse.

La poesía volvió cuando

Te fuiste, eso si lo recuerdo,

Algo parecido a un piano

De cola apagándose,

Una manera inmejorable

De finiquitar el día,

El sol de la tarde

Entrando a raudales

Por la ventana abierta,

La persiana arrancada

De cuajo, dos metros

Mas abajo, sobre el

Césped del jardín.

David Omsk 01-2010

La solista

may
21

Cuando bajé de comprobar que mi coche continuaba intacto, escuché la extraña canción; al principio, pensé que la cantaban unos gitanos que subían por las escaleras de hormigón hacia el mirador, comprobé con un giro de cabeza hacia ellos, que la melodía distorsionada no provenía de sus gargantas mientras seguía bajando por la carretera, ya que el sonido me sorprendió desde otro ángulo, entonces la vi, era una señora mayor, que tras unas rejas negras, que protegían la ventana, no sé si de Ella misma o del mundo, musitaba una letanía interminable. En principio, pensé que se trataba de alguna canción del verano repetida sin fin en un tono monótono, carente de sentimiento, de ritmo indefinido, y sin embargo, era atrayente, hipnótico, como la seductora mirada del abismo cuando invita al suicida a abrazarlo. Llegué debajo de la ventana y la miré fijamente, me detuve a observar los detalles del concierto improvisado; era casi una anciana, su rostro reproducía fielmente las heridas del tiempo y su justicia inapelable, los rasgos eran acartonados, oscuros como la oscuridad del encierro, de la privación de la libertad aprobada por la pedantería de la vergüenza y el falso argumento de su incapacidad mental; pero juro que de esa carcasa condenada, carcomida, a simple vista vacía de vida, provenía una música añeja, arrítmica, perdida en el subconsciente colectivo, aséptica, carente de lírica, hueca, vacía, enloquecida, pero al fin y al cabo música; monosílabos encadenados con un fin inconsciente, alienado pero magnífico, el de hacer del aire un instrumento capaz de conmover, de hacer rielar el alma. Como los primeros, guturales, intentos de nuestras madres ancestrales de calmar la llantera de sus retoños en la inhóspita oscuridad de las cavernas antes de que existiera la palabra. Aquella pieza de arqueología condenada a la penumbra de una habitación, olvidada por los prejuicios insanos de la todavía latente España profunda hacia los retrasados mentales, intentaba reproducir los ecos de una canción insinuada tal vez a través de la puerta cerrada con llave, ladrada por un televisor siempre encendido, a todo volumen, para acallar los lamentos, que como aplausos inmisericordes, se sucedían a intervalos irregulares terminada la canción de la nada, la melodía del estertor y el olvido; y cientos de capullos de claveles blancos de celulosa, se arracimaban debajo de la ventana, como el fantasmal reconocimiento de un público inexistente, en el escenario sucio de la esquina que colinda la calle Briquets con las escaleras que suben hacia el mirador desde el que se puede contemplar gran parte de Barcelona, la ciudad natal del Padre al que nunca conocí, de las hermanas a las que tampoco conocía, la ciudad hermosa, cosmopolita, a la que escapaba en cuanto los compromisos laborales me lo permitían, la ciudad a la que la solista desastrada, sus padres, otros completos desconocidos, nunca le permitirían asomarse más allá de los lindes de esa visión encuadrada en un parking de reciente construcción, unas escaleras, una curva ascendente de asfalto y partes traseras de coches empotrados entre los pinos que habían sobrevivido a la masacre arquitectónica. Aplaudí la malograda interpretación de la que sólo yo fui testigo, como el homenaje al abandono que todo ser humano sufre en algún punto de su existencia, algunos durante toda ella; la miré a los ojos, esos ojos vibrantes, húmedos, que reclamaban como polillas nerviosas la limosna de una luz, de una mirada amistosa, despojados para siempre de una ternura que debería ser lícita a toda mujer y todo hombre, porque todos somos hijos del éxtasis y su limbo de papel en blanco en donde escribir una historia. Ella ( la mujer ) pareció responder a mi mirada, y sin saber cómo, sin haber conocido nunca esa mueca en el rostro, pareció esbozar una sonrisa, enmarcada junto a esas pupilas verdes que se mecían como juncos en el barro de un rostro modelado sin fin por días iguales de agua turbia.

David Omsk 06-07

ABRAZOS

may
18

ABRAZOS

Tocate los huevos

may
18


Auto formas de quererte ante un espejo de periódicos chinos:

Aliviar la espalda de la silla incómoda.

Apurar una birra argentina, porque sabes que quedan más.

Omitir tantas cosas que la garganta se te llena de insectos.

Andar hacia atrás como los cangrejos buscando un ángulo mejor.

Odiar a aproximadamente la mitad del mundo, amándolos sin complejos.

Cenar con tu sombra en un bar de mala muerte.

Abrir un paquete de cigarrillos y maldecir por no tener nada con que amerarlos.

Saltar en los charcos, bailar bajo la tormenta.

Sexualizar los instantes a base de fusta y lengua.

Lo que te de la gana en cualquier momento.

Hacer una finta y soltar un crochet directo a la mandíbula del tiempo.

Volver a casa, a alguna casa, con más preguntas que respuestas,

Cruzarte con el vecino que te mira como si no hubiera

Visto a otra persona viva desde mil novecientos cincuenta y tres.

Quedarte parado frente a la puerta dudando entre tirarla

De una patada o dar media vuelta y salir corriendo.

Permutar en ácido el oxígeno aun a sabiendas de que acabaras lerdo.

Sentarse en un banco helado, a las doce de la noche,

A siete grados bajo cero, esperando a que la bella durmiente despierte.

Sonreír a la muerte, tranquilo, como quien abre un periódico en domingo.

Saber que alguien besará la lona esta noche, rezar para no ser tu el que acabe K.O.

David Omsk 02-2010

Las cosas, los hechos, los deshechos.

may
17

En la algarabía marítima de tu pelo,
desordenar gaviotas
cuando los alces de la elocuencia
duermen mordiendo el polvo,
salir angosto el instinto,
una y otra vez hacer lo mismo,
ensayando gestos frente a un oblicuo
cristal de silencio (en realidad, miedo transparente)
o espejo que descifrar a solas
acariciando con prisa la densidad del aire,
abrir con la llave,
volver de algún sitio
silabeando saliva ajena y sed,
dramaturgia del exilio voluntario,
grietas en los labios,
amarillo sabor del mundo,
polillas de plata en los ojos protocolarios,
vituallando de fosfenos las sombras,
reír derrotados como ríen
las sobras del banquete en los platos,
OH! fragilidad de la fortuna,
OH! lotería de los enfermos,
que poco se parece hoy a lo de antes,
y tan altas las hierbas de alma empírea,
donde la conciencia no se prostituye,
y la literatura insoluble sangra
en las amapolas o en los labios
(quizá sean la misma cosa),
desafiando a la nada transparente.
Leer el evangelio de los atormentados
que nunca están a salvo en la otra orilla de tus ojos
(todo oda al azul y sus humores cambiantes),
moldeando, dando forma y piel
a la materia oscura entre dos adioses.
Fría pérdida de los amantes desmantelados,
cuando el error compartido peina
el cabello de lo hecho.
Lo pasado imperfecto,
como huella al talón,
aferrándose con dientes de barro a lo inevitable,
mudar de estambres, quedarse quieto.
La ternura mancillada del salvaje,
polinizado por los insectos del cemento,
al comprender que todos los monstruos
necesitan ser amados.
Inventar falsas bibliografías,
en apariencia quietos, pero siempre haciendo algo,
emulando a adolecientes aislados del mundo,
derretidos a fuego lento
en su propia sustancia hormonal;
hermosos e inocentes,
algo insípidos ante el peligro,
el beso, agua fresca,
cataratas de incertidumbre,
acostarse habiendo aprendido algo
o pasar de largo dejando un bonito cadáver.
Pero se hace difícil la leyenda.
Un joven necio y nervioso,
que ya no es tan joven ni está nervioso,
que ya cayó del árbol y, pese a todo,
aún se anda por las ramas
intentando desescribir o asumir
lo que pasa y lo que no pasa.
David Omsk

RECAPITULANDO

may
15

Una colecta por un hombre débil
Una cortina de humo
Que fumar despacio,
Un amplio abanico
De posibilidades matinales,
Cualquier sitio a donde ir,
Mariposa en las cosas,
Libando lentamente
Lo que queda del día.
Vivir o dormir concatenados
En una ecuación imposible,
Deambular por las aceras,
Tropezar con tigres.
Sabor a níquel en la lengua,
Cuando las palabras tiemblan
Mudas como cristales.
Saber que te sabes sweet
Pero te mientes ignorando
El hot que evocas.
Mudar de piel y de boca
Para cantar lo que otros
Prefieren callar y sin embargo,
Late como un elefante
Invisible en cada esquina.
Ser consciente de que existen
Días demasiado cortos
Y otros largos como sudarios.
Mentir en regional preferente
Solo por que otros mienten
Deliberadamente, disidentes
De si mismos.
Hacer malabarismos con las ideas
Como un clown demasiado
Ensimismado en su paroxismo.
Ver como otros bregan
Contra el desierto del mito,
Devorando periódicos
De hito en hito, por si acaso,
Como cabras saharauis.
Mirar sin tedio
Desabrochando urgencias,
Lejos del podio,
En la cuarta mañana
Del mes de Mayo,
Cuando los labios florales
Invocan distancias cortas.
Ajetreo lento de una ciudad

Que sabe naufragar
Y mantenerse a flote
En una tabla.
Lady Bloom y Mister Cook,
Tienen un deja-vu
En la puerta
De un bar del centro;
Asistir atónito al enlace
Entre dos ecos
Que se miden de lejos
Y se miran frente a frente,
A una distancia elocuente
Que huele a miedo y beso.
Rostros que envejecen
Prematuramente en un Lunes
Lento, rico en matices
Y espejismos.
Demasiados libros por leer,
Algunos amigos muertos.

David Omsk 05-09

Fotos del rodaje de Cantata de Otoño

may
15

Botta Segretta

may
15

Botta Segretta