No podría mejorar las cosas aunque quisiera, así que sálvese quien pueda,
Yo seguiré escribiendo, al menos a mí me sirve para algo, pese a todo
Las cárceles seguirán llenas, las sirenas continuarán sonando, el desempleo subiendo,
El poder adquisitivo bajando, la cuenta corriente menguando mientras
Esperamos a la muerte, como una dosis de cordura a la locura de estar vivos.
Hitler sigue enfadado en el infierno, Walt Disney se ha descongelado
Y la ciudad grita desesperada en un sospechoso silencio que huele a resignación,
A miedo a que se nos arrebate lo poco que nos queda, continúan las guerras
De la droga y el petróleo, la sangre mezclada con tinta en los periódicos,
Continúan las reyertas callejeras, la violencia de género, el estúpido aunque
Eficaz zarpazo de la prensa rosa en la moralidad común, continúa el fútbol
Con su capacidad para unir a las masas, para acaparar todo el share televisivo
Una tarde de Domingo, menos mal que aún queda cerveza en la nevera, y un
Famélico conejo que sacar de la chistera en forma de poema o relato o mera
Forma de pasar el rato entre el vacío de uno mismo y el abismo de nada que
Se vislumbra al otro lado de la ventana impidiéndote escapar a otro sitio
Que no seas tú y tu Nueva Orleans particular, con todas esas tablas de madera
Flotando como palabras en el agua sucia de una tragedia, intentando agarrarlas
Para salir del paso, para obtener una bocanada más de aire que te permita seguir
Hacia delante, ¿pero a dónde?, ¿Todavía queda algún lugar que no haya sido mancillado
Por los ojos de los hombres? ¿Una selva virgen en la que abrirnos camino como
siempre, a machetazos? De lo que si estoy seguro, es que no se produce muy buena
Literatura, y eso es un síntoma inequívoco de que algo no anda bien en el mundo,
Proliferan los Bet-Sellers como bolsas de basura en los escaparates de las librerías,
Mientras los verdaderos alimentos para el alma se pudren en estanterías polvorientas,
Proliferan las desastradas procesiones a los contenedores, en una semana santa perpetua,
Los policías hablan sus lenguajes de goma de cincuenta centímetros, ves una pareja
De esos superhéroes clónicos uniformados cada cien metros, en el colegio fueron
Pateados en cada recreo, ahora con el beneplácito del estado se vengan de todo aquello
Y patean a su vez, los judíos hacen lo propio con los palestinos, lo mismo que a su vez
Les hicieron los alemanes a ellos solo que de una manera más encubierta y sutil,
La historia es cíclica, los antes vencedores son ahora vencidos y tanto si miras por
El retrovisor como por la luna delantera, ves la misma mierda de siempre manchando
Las aceras, el hombre sólo evoluciona hacia nuevas formas de violencia, de sadismo,
La industria farmacéutica inventa terribles pandemias con total ánimo de lucro,
La industria armamentística idea nuevas armas de destrucción masiva, de terror común,
El tiempo sigue su curso intensivo de años, meses, semanas, días, horas, minutos y
Segundos, el tiempo va haciéndote duro, insensible, va convirtiéndote en un hierro oxidado,
en un cuchillo romo que rebota en la carne en lugar de hundirse en ella y nada puedes
hacer si no apretar desesperado, cada vez más fuerte esperando ver brotar la sangre.
David Omsk 04-2010