Objetos

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O decirte, por ejemplo, el domingo es un demonio sucio caminando sobre un cielo de estrellas congeladas, a razón de ocho kilos menos cada dos semanas, con los huesos aletargados y el tuétano ardiendo, aún y cuando se encienden las farolas entre ventanas, perdiendo la respiración en cada humo, en cada fotografía hecha careta en el teatro del tiempo; seguir hablando sin hablar, golondrina de escarcha en el vaporoso devenir de un verano en el que las dunas de asfalto sudan su alquitrán.

La estupidez del ladrillo vetando paisajes en los que antes hozaba como una larva nictálope, decirte, deciros, ya sabes, que no todos somos iguales afortunadamente. Pese a todo creciendo igual a una serpiente en un agujero, ojala los ratones sean ellos, qué orgía de sangre y semen si todo estallara pronto, ahora que los meses son demasiado largos.

O proponerte la continuación de algo húmedo y cerrado en un sótano en el que se rancia el vino, contagiándote de mi hiperrealismo surrealista, sin más pistas que seguir que meros órganos, pedazos humeantes de cuerpos en las aceras en otra puta campaña estival de terror y miseria que nadie entiende, engordando el gasto social de un país ya de por sí esquilmado; quién pudiera, rodeado de volcanes como aquél chileno venerable, poder decirte, poder cantaros, “arder, huir, como un campanario en las manos de un loco”; quién pudiera pasar de largo, no mirar los ojos de los niños adheridos a los cristales de escaparates ostentosos, o simplemente, observarte entre murciélagos, rodeada de todas las vocales, con los cipreses a un lado y detrás la tapia que da a la luna, al esqueleto abyecto de un edificio, a la frenética danza de insectos, etc.

O por qué no hablarte de las quimeras, gotas de sangre en la espalda, en un sueño hace tiempo, una imagen onírica más vieja que nosotros, apuñalando incesante las venas henchidas de sirenas, de una añeja música etérea que adolece abandonada en la memoria de mi nombre, hecho de escombros, de verbos desahuciados, ya sin labios, escupiendo Napalm.

Hablarte de los corazones de columpio imbécil de los hombres, balanceándose vacíos en un parque sin niños. Susurrarte sin voz, todo manos y sexo urgente, a la deriva, en el océano de la existencia evitando sus márgenes fríos.

David Omsk 07-08.

 

4 Responses to “Objetos”

  1. esperma dice:

    pagina muy excelente me encantaria que postearan mas paginas asi expulsion del semen

  2. Estoy leyendo esta web desde hace un rato y me parece que es de las mejores de la web checa tambien poco semen

  3. semen dice:

    Vuestra web es muy ilustrativa ojala sigan asi, tambien te sugiero que visites mejorar semen

  4. davidOMSK dice:

    Gracias seguiremos actualizandola

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