Nadie

jul
29

Nadie con quien acabar la noche,

Nadie con quien compartir pasos

Descalzos, zozobrantes sobre la alfombra,

Ni la limosna de unas manos

Ni el glorioso sonido de una lata

De cerveza abierta a golpe de índice.

Nadie, solo el monstruo de uno mismo

Haciendo muecas monstruosas frente al espejo

Solo la noche como una vacía nevera abierta,

El tiempo detenido al otro lado de la ventana

El sonido perpetuo de los gorriones bajo el pecho,

Solo eso, sudando instantes como vidas

Girando inútiles bajo farolas en calles vacías.

Nadie que te encienda con sus reproches

Que te repruebe tu actitud suicida,

Sin embargo hay algo perenne en el abandono,

Algo que siempre está pese a que todo pasa

De largo después de mirar un rato a la jaula del mono,

Algo con nombre de mujer que huele a hombre solo,

Quizá esa arpía pugilística a la que algunos llaman poesía

Y no es más que necesidad fisiológica

Solo Tú y tus circunstancias de tinta en la página en blanco.

David Omsk 07- 2010

 

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